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A lo
largo de la mañana se matan los seis primeros toros
correspondientes a las Cuadrillas de La Cruz y San Pedro;
Santa Catalina; La Mayor; El Rosel y San Blas; Santiago y
San Miguel. Antes de salir, a cada novillo se le "coloca"
(realmente se le clava) el cachirulo de la Cuadrilla. El
cachirulo es una especie de escarapela que sirve de símbolo que
identifica a la Cuadrilla. Algunos, intentan cogerlo al poco de
salir el novillo a la plaza.
Entre
toro y toro, el ruedo se llena de gente con ganas de juerga. En
el callejón no cabe un alfiler y el patio de cuadrillas y el
interior de la plaza están a rebosar. Los novilleros torean como
pueden a los toros, no es tarea fácil, no es una corrida que se
ciña a canon. Los alrededores de la plaza, están abarrotados de
gente que busca refrescarse un poco del agobio de la plaza de
toros o que simplemente pasan del festejo de los toros.
Cuando,
por fin, se matan los seis primeros toros, las Cuadrillas
realizan un pasacalles hasta la plaza Mayor, desde allí, cada
una tomará el camino hacia su local de Cuadrilla.
Es
tradicional que los grupos de amigos se reúnan a comer, de
hecho, el Viernes de Toros se conoce como el día de los casados.
A las 6 empiezan de nuevo los toros y se vuelve a repetir la
historia de la mañana, pero esta vez con más gente. Muchos han
tenido que trabajar por la mañana y otros llegan a San Juan por
la tarde para pasar el fin de semana.
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